Se rumorea zumbido en fabrica de challas

51 donde fuera y ellos eligieron Pimiento. Ellos tenían mucho capital y podían sobrevenir estimado cualquier parte, pero eligieron Chile. Cuando llegaron a Santiago, en el hotel preguntaron por la playa más cercana. Cartagena, les dijeron, así que se pasearon por todas las playas del Baños y, a la Envés, preciso cuando pasaban por la entrada de Melipilla, quedaron en pana en Vicuña Mackenna con Ortúzar. El chofer dijo aquí vamos a tener que ver si algún nos puede ayudar. Mi yayo dijo está acertadamente, mientras usted lo arregla, vamos a entrar y seguro que habrá una plaza. Caminaron toda la entrada y encontraron la plaza, que Cuadro un sitio eriazo, escaso, un tierral. Manuel dijo me gusta este pueblo, qué te parece que cuando volvamos a España hagamos una adquisición y poco hacemos en este pueblo, por lo menos ponemos una casa comercial, porque no había ni siquiera un despacho. Y ahí compraron todo el frente de la plaza. Ganadorí comenzó una era en Melipilla, donde los De la Presa fueron activos miembros de la comunidad en el comercio, la política, los deportes, el teatro y la inmigración, al provocar una oleada de ciudadanos españoles a quienes trajeron a trabajar en los negocios que formarían en Melipilla. Las familias Suárez, Ríquez, Villar, García, entre otras, se asentarían a partir del percance de los De la Presa. A más de cinco décadas de ese acercamiento con una plaza baldía, los De la Presa decidieron solucionar los problemas de las autoridades de una buena oportunidad y construir un teatro en el costado oriente de la Plaza de Armas. Lo hicieron en medio de la calle Serrano y frente a la estatua del marino melipillano. Un teatro?, se preguntaba la comunidad, invadida por la sorpresa y la excentricidad.

87 das del teatro 207. La queja estribaba en que las entradas eran excesivamente caras, muy por sobre los Títulos fijados por la Subsecretaría de Economía, Fomento y Reconstrucción el año 1963, y porque no se condecía lo que se cobraba con aquello que indicaban las boletas entregadas al conocido. En el Teatro Serrano, al que Massoud pasó a seducir Cinema- Teatro, el Buscando la Mejor Voz prosiguió y despegó a límites insospechados. Para Sagredo aquello fue: Una alienación y eso que el teatro aunque había perdido la fisonomía antigua, a esa importancia estaba quedando la pura platea, pero se llenaba cada domingo. Comenzábamos a las 10 de la mañana y terminábamos a las 2. Era un desfile de gente, venían de la costa, de El Quisco, de Llo Lleo, Algarrobo, Talagante, era una cosa muy hermosa, todos competían, había buenos premios, el comercio colaboraba, y don José con el cobro de la entrada todavía les financiaba regalos. A mi me daban un billete, Bancal cortito, pero me servia. La función del líder de Las Guitarras Viajeras Cuadro ejercer de base musical a los concursantes. Yo acompañaba, llegaba una niña y me decía que cantaba los temas de Empíreo Benavides y yo como más o menos me los conocía, los ensayábamos y subíamos al decorado, cara de palo. Conseguimos buenos artistas, salieron muy buenas voces. Algunas de ellas fueron las de los grupos Quelentaro y Los Hermanos Bustos. Los primeros de raíces folklóricas, pero revolucionarios en contenido y en forma; y los segundos de sones rancheros y corridos mexicanos, lograron figuración nacional desde el propio Teatro Serrano.

Por supuesto, el coreografía y las fiestas no obstante no serían lo mismo, habían cambiado irreversiblemente. La decenio de 1960: la bisagra y el declive La decenio de 1960 es una verdadera bisagra histórica 200 en lo que a cultura popular, movilizaciones y cambios políticos se refiere. Paradójicamente fue aquella en que el Teatro Serrano comenzó su proceso de fin. Proceso pausado, realizado de indecisiones, desidia y dejación, pero incluso de triquiñuelas y novelescas circunstancias que lo condujeron a su fin, introduciendo en decorado a un personaje esencia en la configuración del Melipilla de la segunda centro del siglo XX. El teatro como disciplina vivía una época privilegiada en la ciudad y en esta tarea el Ateneo Juan Francisco González encontraba una respuesta a la consideración de sus deseos. La presentación de La Casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca y dirigida por Jorge Lillo, puso en Melipilla a un elenco compuesto por Carmen Bunster, María Teresa Fricke, Malú Aldunate, María Cánepa, María Valle y Elga Cristina Laborde. Se trató de un montaje de primer nivel que no iba en beneficio de nadie, es opinar, Cuadro parte de los intentos del Ateneo por tener teatro, pagando una entrada por el simple hecho de presenciar una obra. El éxito fue total y las dos funciones lucieron butacas completas, 200 En Historia del siglo XX chileno: Balance paradojal, los autores ocupan esta definición para referirse a esta decenio: La burbujas social, la transgresión a las costumbres, el desenfreno eufórico por el cambio y un robusto optimismo y confianza en el futuro, fueron los signos que marcaron la pauta. Fue una época de trastornos en las modas, estéticas, consignas, representaciones y conductas, liderada por sujetos nuevos como los jóvenes y las mujeres en el marco de una Civilización de masas que se consolidaba, todo lo cual irrumpió en la vida pública con inusitada magnitud. La lapso se convirtió en una verdadera bisagra histórica. Op. cit. Correa et al., p

10 Teléfono: Horizontes en el dormitorio principal, antesala de acceso. Para su facultad debe contactarse individualmente a GTD Manquehue S.A. u otra empresa que dé este servicio en el sector. Citófono: Este aparato se ubica en la cocina. TV-Cable: Considera una caja con canalización expectativas en el estar y en dormitorios. Debe contratarse individualmente a GTD Manquehue S.A u otra empresa que dé este servicio en el sector. 3.1 Materiales utilizados en el edificio Todos los materiales utilizados en el edificio, cumplen con las especificaciones técnicas de cálculo, instalaciones, y Obra que fueron proyectadas para el edificio en conformidad a los requisitos técnicos de cada unidad de los materiales.

Esta nueva Agencia logró adivinar saltos cualitativos importantes. El primero es que pasó de las películas de paisajes, futuro de obreros y ejercicios militares, a proyecciones argumentales. Aún consiguió que allí se realizaran decenas de beneficios, y fue, precisamente, en esos beneficios donde se iban a atinar experiencias locales de pequeños montajes teatrales, declamaciones, canto e interpretación de instrumentos delante gran conocido y, como no podía ser de otra forma, las anheladas zarzuelas. Gran parte de la sociedad civil subió a las tablas a interpretar poco. En agosto de 1912, la Segunda Compañía de Bomberos realizó un espectáculo para comprar una ambulancia. El show se dividió en dos partes. La primera se inició con la sinfonía de una costado traída desde Santiago, la siguió una presentación bomberil, luego el discurso de un escolar de la Escuela Parroquial y la comedia No temo la muerte, en dos partes, mediadas por una sinfonía. La segunda mitad del espectáculo incluyó otra sinfonía, el chisme cómico titulado Indeterminación de abundancia y una marcha final. Con un evento como éste, comenzado religiosamente a las 21 horas, los bomberos podían reunir abundante hacienda y manifiesto, pues si admisiblemente los automóviles eran una rareza, el tren urbano 94 que circulaba por la ciudad permitía que llegase divulgado desde distintas partes. Por eso Cuadro natural que luego le siguiera 93 La Nación, 16 de junio de El tren urbano partía en Vicuña Mackenna, bajaba por Serrano, luego por Ortúzar, parando en El Llanura, y siguiendo hasta Puntilla (Huechún), para regresar por Serrano hasta la tiempo. Este tren urbano no Cuadro guiado por electricidad, ni por algún combustible, sino que por caballos. Por esta razón se les denominaba carros de sangre

cit. Zegers, p. 51. Todavía puede revisarse el sitio Web del Teatro ICTUS, disponible en: (revisado en: diciembre de 2011). de izquierda, tenía un poder de palabra, un bla bla que convencía y lograba traer obras que creo que la gente no entendía. Me acuerdo que en Pedro, Juan y Diego, en un momento echaban de la pega a unidad de los personajes y cloruro sódicoía una señAhora de antes del decorado que Bancal su consorte. Cloruro sódicoía ella de un emplazamiento medio equívoco, porque Bancal como el panorama nacional que se había ido a la chucha, casi llorando y dice: chapulines, chapulines. La gente se cagaba de la risa, pero era terrible, porque ella cloruro sódicoía con su niño en brazos a entregar chapulines para poder engullir. Cosas Campeóní la gente no las entendía, aunque ni nadie se iba a reír del gobierno, si estaba realizado de sapos. Mallea y sus buenas intenciones aún verían la cara del fracaso, porque lo que debía ser un gran suceso para noviembre de 1977 terminó en un sonado traspié. Con semanas de adelanto se anunció la conducta del Ballet del Teatro Colón. El teatro más prestigioso de América Latina se encontraba en una expedición mundial y en su paso por Pimiento incluiría al Teatro Municipal de Viña del Mar, al Municipal de Santiago y al Palace de Melipilla. En ese personal venía la primera danzarina Becerrada Segni, acompañada de Katy Gallo, Liliana Ivanoff, Liliana Martínez, Rodolfo Lastra, Gustavo Mollajoli y Leandro Regueiro. Lamentablemente para los productores, los números no cuadraron. Mallea, como principal promotor de la actividad y siendo director del Colegio Alonso de Ercilla, informó de un corpulento débito que alcanzó los pesos, oportuno a la escasa concurrencia. Fue una primera campanada de alerta que no dañó sus intentos por promover actividades culturales. Pero Mallea aunque no estaría tan solo. Su trabajo Cuadro observado por la municipalidad melipillana que formó una Comisión Cultural, dirigida por Héctor

105 actividades municipales menores. Las de mayor envergadura se realizaban en el Palace. Y como la dictadura había entendido que a través de lo cultural y bello debían instalar un nuevo ideario de lo chileno, los escenarios serían lugares privilegiados para la puesta en escena de la nueva Civilización Doméstico que buscaban consolidar. La Agrupación Marcial comprendió que la reconstrucción de un nuevo Pimiento pasaba fundamentalmente por lo simbólico y, en consecuencia, por lo hermoso-cultural, idea que accionó mediante la destrucción del comisionado tolerante republicano, especialmente de izquierda, y la campaña de restauración 231. La primera tenía como propósito desmantelar el plan socio-político-cultural de la Mecanismo Popular 232 abarcando la desaparición física en que el caso más paradigmático es el Crimen de Víctor Jara, persecuciones, creación de listas negras, imposición de militares en las rectorías de las universidades, despidos de académicos y funcionarios de oficinas públicas, ignición de libros 233, borrado de murales, retiro de estatuas, falleba y control de medios de comunicación, editoriales y sellos discográficos, cambio de nombre de calles, poblaciones, etcétera. Hasta la fisonomía personal debía ser cuidada. Se evitaba combinar el rojo y negro en la vestimenta, usar barbas y el pelo grande. De lo contrario, los mismos militares podían cortarlo en lugares públicos y no de 231 Errázuriz, Luis Hernán, Dictadura marcial en Ají, antecedentes del rebelión estético cultural en Latin American Research Review, vol. 44, núm. 2, Op. cit. Errázuriz, p Adyacente con la abrasamiento deliberada en instituciones y en allanamientos a casas particulares, operó el miedo y la autocensura y muchos se apresuraron en clavar o fundir sus libros, discos, afiches y otros archivos que pudieran ser considerados subversivos.

95 había retrucado poniendo un poco más: un equipo de proyección Philips último maniquí, butacas nuevas en platea y Salón, calefacción, todo para llegar al estatus en el que pretendía situar al céntrico edificio. El apertura de Sottolichio fue el 15 de mayo de 1969 a las 12 horas. Le correspondía reabrir el perímetro que lo había pasado laborar como un empleado más, luego como administrador y después como socio de Víctor Francione. Posteriormente de eso saltaría a las grandes ligas del mundo del espectáculo nacional y Vencedorí retornaba a la ciudad que lo acogió con afecto. La función de aderezo de la reinauguración fue el estreno de La Perplejidad del día ulterior, protagonizado por Marlon Brando. Es una satisfacción para mi llegar a tener la concesión del Séptimo arte Serrano en la ciudad donde me inicié como modesto empleado y trataré de ofrecer las mejores películas y espectáculos para las familias melipillanas en un buen teatro que sea centro exquisito y cultural 221, fueron las palabras de Sottolichio aquel 15 de mayo que daba inicio a una sala donde el cine sería el actor primordial, con películas en sintonía con la cartelera santiaguina. La ciudad agradecía la programación y una cartelera actualizada. Las chiquillas de la época gozaban con sus cintas. Rosa María González, hija del alcalde Alberto González, se solazaba largas tardes en el Teatro Serrano al que ingresaba con la credencial que su progenitor recibía por su investidura. Mi papá siempre el día domingo nos llevaba con él a sus actividades, independiente de lo que tuviera que hacer, y en la tarde 221 El Labrador, 16 de mayo de del domingo nos llevaba a la matiné del Teatro Serrano, como a las dos de la tarde.

9 mos culturales valorables y patrones a imitar. Era todavía la máxima distracción ciudadana y, poco a poco, se convertía en unidad de los epicentros de la disputa por las narraciones que se ponían en esparcimiento, y que tendrá con la irrupción traumática de la cuestión social una de sus primeras pugnas entre una entrada y depreciación Civilización, y, como no obstante se mencionó, entre las estéticas europeas y la búsqueda de una estética propia. Durante el último cuarto del siglo XIX, el teatro aún se vuelve propiciador de una potencia creadora 15, pues progresivamente en suelo Doméstico se comienzan a crear obras y a formar compañías que florecen a partir de la zarzuela 16. Para 1900, Ají aunque contaba con un historial en la creación teatral de este tipo, puesto que en los 30 abriles previos existieron dieciséis compañíTriunfador de zarzuela. Los teatros se tornaron asimismo espacios necesarios para el incremento mismo de compañíGanador teatrales. Si antes eran utilizados solamente para los montajes de elencos extranjeros o nacionales, a poco peregrinar se convirtieron en el zona para ensayos y en una carencia para las compañías locales y sus comunidades, que interesadas en estar sobre el proscenio 17 formaban pequeñTriunfador agrupaciones al cornisa de ateneos y establecimientos educacionales. El teatro, como espacio social y artístico, se constituyó, luego, en un lugar de acercamiento, en donde su ausencia o presencia no era un asunto trivial para la actividad creadora y performativa del arte. 15 Op. cit. Piña, pp Op. cit. Piña, p Op. cit. Piña, pp Algunas cuestiones preliminares En particular, la historia social de los teatros en Melipilla está marcada por diversas transformaciones, hasta conservarse a la hecatombe de estos espacios.

112 jadores a las puertas del foyer. Asistido por miembros del staff de Sesto, fueron tres los hombres premunidos con sacos que hicieron frente a una avalancha enfervorizada que dejaba lo que tuvieran: $1.000 pesos, $500, $100 o sencillamente las gracias fueron los precios que pagaron por ver el espectáculo. El español, de pantalones asfixiantes, ostentosa hebilla en el cinturón, vuelos en la camisa y chaqueta verde, cantó ante personas. Tres muchachas subieron para estar un momento con su ídolo, sólo dos bajaron. Una, con anteojos que denotaban su aguda ceguera, no volvió más del escenario. Nadie sabe si fue porque no encontró la escala o porque no daba más de la emoción. Mismo sentimiento que embargó al notorio durante las dos horas del show en que el ibero cambió dos y hasta tres tenidas, provocando incluso el desmayo de ciertas jovencitas. María Hidalgo no sucumbió y al final de la última canción corrió hacia la puerta de escape. Había dos carabineros, pero yo les dije que trabajaba en la fuente de soda, individuo no me creyó mucho, pero el otro me reconoció. Subí las escalinatas, iba saliendo, nos encontramos, me dijo Hola otra ocasión, cómo estás y me dijo que iba a salir en vehículo de inmediato, porque a la entrada lo habían dejado mal, me contó que todavía le dolía la vanguardia con los mechones que le tiraron. Figuraí que me puso la mano en el hombro para que lo llevara y lo ayudé a salir. Las chiquillas me odiaban, salió al tiro. Sesto pasó y la normalidad volvió al Palace. Alrededor de el año 1976 y 1977 la cantidad de gente que concurría no variaba mucho. Encima de las películas mexicanas, que poco a poco se iban acabando, estaban las españolas, con varios famosos ya consagrados como Marisol, Joselito, Sara Montiel, Pili y Mili y Rocío Durcal.

45 Gibson, Eddie Polo y Fred Thomson a verdaderos íconos vaqueros. Por la pantalla del Esmeralda pasaron también actrices que en todo el mundo dictaban la vanguardia de la belleza femenina: Joan Crawford, Greta Garbo, Pola Negri, Mary Astor, Marion Dixon, eran verdaderas estrellas de un firmamento que abría límites insospechados para observar el mundo y sus confines. Para los señores se hacía agradable presentarse al Esmeralda y tener la posibilidad de ver a estas figuras enigmáticas de sonrisas perfectas, tímidas y arrojadas, dominantes y fantásticas. Para ellas asimismo existía una ventana a un mundo masculino con las producciones estelarizadas por los latin lovers Rodolfo Valentino y Ramón Novarro, protagonista de Ben Hur; y los estadounidenses John Barrymore y John Gilbert. A las cintas de cowboys, comedias y series para niños, como las protagonizadas por el perro Rin Tin Tin, las acompañaban todavía otras superproducciones épicas, basadas en períodos e hitos históricos y en novelas como Miguel Strogoff y Ana Karenina, estrenadas en 1928 y 1930, respectivamente. La comunidad, acostumbrada a espectáculos teatrales ligados al sainete y al juguete cómico, conocían con el gran pantalla otra forma de hacer comedia, de la mano de actores de un humor reflexivo como Charles Chaplin, protagonistas de comedias en el caso de Reginald Denny, comediantes más físicos como Harold Lloyd, otros netamente gestuales liderados por Lon Chaney, y dos que marcaron época: Laurel y Hardy. Pero, cómo sabían los espectadores qué ver?, de qué manera se informaban, si no existía ninguna reseña u orientación que los guiara en su decisión antiguamente de ir a la boletería? Una forma Bancal presentarse al teatro ciegamente, poniendo toda su confianza en la Despacho del Esmeralda, y otra era echarse en brazos en el séptimo arte en sí, bajo el entendido que no existían películas que los aburrieran.

13 Varianza total explicada Sumas de las saturaciones al cuadrado de la linaje Componente Total % de la varianza % acumulado Matriz de coeficientes para el cálculo de las puntuaciones en las componentes Componente Índice de vulnerabilidad % PEA ocupada agrícola % población rural Tasa de analfabetismo de mujeres % mujeres de con primaria incompleta % jefes de hogar con primaria incompleta % hogares que cocinan con kerosene, azotaina % viviendas sin desagüe % viviendas con asfalto de tierra % viviendas sin electricidad

17 El terremoto de agosto de 1906, el primero que sacudió Ají en su paso por el siglo XX, tuvo en Valparaíso a su principal víctima. El sismo fielmente sacudió el puerto con 8,6 grados, provocando una mortandad de personas y destruyendo buena parte de sus edificios ubicados en la parte plana de la ciudad, desde el Distrito Chino hasta el Almendral. La portada de la revista Zig-Zag graficó el hecho con un hombre moviéndose bajo la superficie, sacudiendo todo en su refriega, sin importar el devenir de los terrestres. A 120 kilómetros de allí, en dirección al sureste de uno de los destinos más importantes de Sudamérica, una ciudad-pueblo todavía se veía afectada en sus viviendas y edificios públicos. Sin embargo, sus registros sísmicos, humanos y de infraestructura no ocuparon las primeras planas, pues aunque Melipilla fuera la capital departamental, no Bancal un gran centro industrial, comercial o urbano.

A causa de González y Rolle, ello ocurre con tres condiciones 14. Y el teatro a comienzos de siglo al menos cumple dos: la de profesionalización del cómico y el creciente aumento de la proposición cultural. Vinculado a ello, y gracias a esta incipiente masificación, el teatro se convierte en el contenedor de los fenómenos culturales del mundo, lo cual significaba la máxima conexión con lo que acontecía fuera de los horizontes del país, en términos de insu- 11 En este sentido, Hardoy y Aranovich al estudiar la ciudad chaqueta mencionan que la introducción de un teatro puede ser entendida como un servicio cultural llegado el siglo XVII, que a juicio de nosotros se convierte, posteriormente, en un requisito de urbanidad. Campeóní, Hardoy y Aranovich mencionan que: Gradualmente fueron introducidas en las ciudades coloniales costumbres y medios característicos de las sociedades cultas españolas y europeas. Las representaciones teatrales y torneos de postas, la repaso de libros importados y la impresión de libros en América, la publicación de hojas con información y luego periódicos y diarios, constituyeron manifestaciones culturales de la sociedad colonial. Algunas populares, como el teatro, otras más seleccionadas como la posesión de la biblioteca, pero de todos modos prácticamente las únicas durante los siglos XVII y XVIII. Al respecto: Hardoy, J. & Aranovich, C., Escalas y funciones urbanas de la América Españonda hacia Un Entrenamiento metodológico en De Solano, F. (coord.), Estudios sobre la ciudad Iberoamericana, Madrid, C.I.S.C., Aunque, tal como afirman González y Rolle, asimismo lo serán por el circo (op. cit. González & Rolle, pp ) y por el kiosco de la plaza pública donde emergían las bandas (op. cit. González & Rolle, pp. 274 y ss.). 13 Op. cit. González & Rolle, p Op. cit. entre aqui González & Rolle, p La restante de las 3 condiciones es la de nuevas facilidades de reproducción sonora

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